viernes, 26 de agosto de 2022

¡En ti he confiado; no desampares mi alma! Salmo 141

 Oración a fin de ser guardado del mal 

Salmo de David.

Jehová, a ti he clamado;
 apresúrate a mí;
Escucha mi voz cuando te invocare.
Suba mi oración delante de ti
 como el incienso,
El don de mis manos 
como la ofrenda de la tarde.
"Esta es la ofrenda encendida que ofrecerán a Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada día, será el holocausto continuo. Un cordero se revelará por la mañana, y el otro cordero se revelará a la caída de la tarde;... " Deuteronomio 28:1-8
La ofrenda de la tarde *
Pon guarda a mi bocaoh Jehová;
Guarda la puerta de mis labios.
No dejes que se incline mi corazón a cosa mala,
A hacer obras impías
Con los que hacen iniquidad;
Y no coma yo de sus deleites.
Que el justo me castigue, será un favor,
Y que me reprenda será un excelente bálsamo
Que no me herirá la cabeza;
Pero mi oración será continuamente contra las maldades de aquellos.
Serán despeñados sus jueces,
Y oirán mis palabras, que son verdaderas.
Como quien hiende y rompe la tierra,
Son esparcidos nuestros huesos a la boca del Seol.
Por tanto, a ti, oh Jehová, Señor, miran mis ojos;
En ti he confiado; no desampares mi alma.
Guárdame de los lazos que me han tendido,
Y de las trampas de los que hacen iniquidad.
10 Caigan los impíos a una en sus redes,
Mientras yo pasaré adelante.

 (Libro de los Salmos para la gloria y alabanza de Diosrevelada a su iglesia a través del maravilloso Espíritu Santo: Salmo 141:1-1o Reina-Valera 1960)

Notas: Ofrenda de la tarde: Salmo 141:2b "El don de mis manos como la ofrenda de la tarde.": "Esta es la ofrenda encendida que ofrecerán a Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada día, será el holocausto continuo. Un cordero se revelará por la mañana, y el otro cordero se revelará a la caída de la tarde;" Número 28:1-8

lunes, 22 de agosto de 2022

¡Jehová Señor, potente salvador mío! Salmo 140

Súplica de protección contra los perseguidores 
Al músico principal. Salmo de David.

1 Líbrame, oh Jehová, del hombre malo;
Guárdame de hombres violentos,
2 Los cuales maquinan males en el corazón,
Cada día urden contiendas.
3 Aguzaron su lengua como la serpiente;
Veneno de áspid hay debajo de sus labios. Selah

4 Guárdame, oh Jehová, de manos del impío;
Líbrame de hombres injuriosos,
Que han pensado trastornar mis pasos.
5 Me han escondido lazo y cuerdas los soberbios;
Han tendido red junto a la senda;
Me han puesto lazos. Selah
6 He dicho a Jehová: Dios mío eres tú;
Escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.
7 Jehová Señor, potente salvador mío,
Tú pusiste a cubierto mi cabeza en el día de batalla.
8 No concedas, oh Jehová, al impío sus deseos;
No saques adelante su pensamiento, para que no se ensoberbezca. Selah
9 En cuanto a los que por todas partes me rodean,
La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza.
10 Caerán sobre ellos brasas;
Serán echados en el fuego,
En abismos profundos de donde no salgan.
11 El hombre deslenguado no será firme en la tierra;
El mal cazará al hombre injusto para derribarle.
12 Yo sé que Jehová tomará a su cargo la causa del afligido,
Y el derecho de los necesitados.
13 Ciertamente los justos alabarán tu nombre; 
Los rectos morarán en tu presencia

 (Libro de los Salmos para la gloria y alabanza de Diosrevelada a su iglesia a través del maravilloso Espíritu Santo: Salmo 140:1-13 Reina-Valera 1960)


miércoles, 17 de agosto de 2022

"Sobre mí pusiste tu mano" ¡Estoy maravillada! Salmo 139

Omnipresencia y omnisciencia de Dios
Al músico principal. Salmo de David.

1 Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos 
mis pensamientos.
3 Has escudriñado mi andar y mi reposo,
Y todos mis caminos te son conocidos.
4 Pues aún no está la palabra en mi lengua,
Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
5 Detrás y delante me rodeaste,
Y sobre mí pusiste tu mano.
6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;
Alto es, no lo puedo comprender.
7 ¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
8 Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado, 
he aquí, allí tú estás.
9 Si tomare las alas del alba
Y habitare en el extremo del mar,
10 Aun allí me guiará tu mano,
Y me asirá tu diestra.
11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;
Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.
12 Aun las tinieblas no encubren de ti,
Y la noche resplandece como el día;
Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
13 Porque tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;
Estoy maravillado,
Y mi alma lo sabe muy bien.
15 No fue encubierto de ti mi cuerpo,
Bien que en oculto fui formado,
Y entretejido en lo más profundo de la tierra.
16 Mi embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego formadas,
Sin faltar una de ellas.
17 ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!
¡Cuán grande es la suma de ellos!
18 Si los enumero, se multiplican más que la arena;
Despierto, y aún estoy contigo.
19 De cierto, oh Dios, harás morir al impío;
Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios.
20 Porque blasfemias dicen ellos contra ti;
Tus enemigos toman en vano tu nombre.
21 ¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen,
Y me enardezco contra tus enemigos?
22 Los aborrezco por completo;
Los tengo por enemigos.
23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
Pruébame y conoce mis pensamientos;
24 Y ve si hay en mí camino de perversidad,
Y guíame en el camino eterno.

  (Libro de los Salmos para la gloria y alabanza de Diosrevelada a su iglesia a través del maravilloso Espíritu Santo: Salmo 139:1-24 Reina-Valera 1960)